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Respire

27 Abril 2017

Remedios para la congestión nasal, bronquitis, asma, y la EPOC

Virtualmente, todos nosotros tenemos garantizado la habilidad de realizar una inhalación profunda. Para las personas que sufren de sinusitis crónica, asma, bronquitis, enfermedad crónica obstructiva del pulmón y otras enfermedades del tracto respiratorio, no obstante, el poder inhalar el aire sin esfuerzos es algo realmente apreciado.

Esta situación se da más a menudo durante los meses de invierno. Claro, hay muchos más virus en esa época, pero una de las razones clave por las que se producen las congestiones nasales y de las vías respiratorias durante los meses de invierno es el aire cálido y seco en el interior de los sitios. Esto reseca las membranas por donde pasa el aire. Como resultado, la mucosidad no se elimina completamente, lo que puede aumentar el riesgo de tener congestión nasal, bronquial o pulmonar y/o de tener una infección.

Afortunadamente, hay productos naturales seguros y eficaces que pueden mejorar el contenido de humedad de las vías respiratorias, así como las secreciones de mucosidad y, como resultado, permite respirar con mayor facilidad. Tres de los más útiles son la N-acetilcisteína, el extracto de hiedra y la bromelina. Estos ingredientes se pueden usar individualmente o combinados para que sean aún más eficaces.

La N-acetilcisteína

La N-acetilcisteína (NAC) es un derivado de un aminoácido de origen natural, la cisteína. La NAC se ha usado ampliamente para tratar los problemas agudos y crónicos del pulmón, incluidos el enfisema, la bronquitis, el asma y la fibrosis quística. Separa directamente los enlaces de azufre de las mucoproteínas, de modo que se reduce la viscosidad de las secreciones bronquiales y pulmonares. En consecuencia, mejora la función bronquial y pulmonar, reduce la tos y mejora la saturación de oxígeno en la sangre.

La NAC es útil en todos los trastornos del tracto respiratorio, especialmente en la bronquitis y la enfermedad obstructiva pulmonar (EPOC) crónica. En el análisis detallado de 39 pruebas, se ha concluido que la NAC oral reduce el riesgo de agravamiento (un empeoramiento serio) y mejora los síntomas en los pacientes con bronquitis crónica comparado con un placebo.

Además de su acción como mucolítico, la NAC puede aumentar la fabricación del glutatión— un gran antioxidante de todo el tracto respiratorio y de los pulmones. La dosis típica de la NAC es de 200 mg tres veces al día.

Extracto de hiedra

La hoja de hiedra se ha usado largamente para el asma y la EPOC. Las investigaciones clínicas recientes han validado esta capacidad de reducir los espasmos bronquiales y mejorar las secreciones respiratorias. Varios estudios de doble ciego han mostrado que el extracto de hiedra mejora la función pulmonar y reduce los ataques de asma. Por ejemplo, en un estudio de doble ciego, 25 niños de edades entre 10 y 15 años con asma mostraron mejorías en la capacidad pulmonar después de un tratamiento de 10 días con extracto de hiedra. Se mostró que la mejoría era clínicamente relevante y estadísticamente significativa tres horas después de administrar el extracto de hiedra en el décimo día de tratamiento. La dosis normal es de 100 mg una o dos veces al día.

La bromelina

Se llama bromelina a un grupo de enzimas que contienen azufre y digieren la proteína (enzimas proteolíticas o proteasas) que se obtienen de la planta de la piña (ananas comusus). Se ha mostrado que la bromelina ejerce varios efectos beneficiosos a la hora de descongestionar las vías respiratorias, suprimir la tos y reducir la viscosidad de las secreciones del tracto respiratorio. La bromelina es útil también en casos de una sinusitis aguda. La dosis normal de la bromelina para problemas respiratorios es de 250 a 750 mg tres veces al día entre las comidas.

Otras terapias que pueden ayudar

Para la congestión nasal pruebe la irrigación de agua salada con Neti pot— un recipiente de cerámica que parece un cruce entre una tetera pequeña y la lámpara mágica de Aladino. Cuando se usa adecuadamente, el agua salada fluye por la cavidad nasal y alivia los síntomas de la congestión. Se recomienda el uso diario durante los episodios agudos, en días alternos, en casos de ser algo crónico.

Los aerosoles nasales con ingredientes naturales, como el xilitol o remedios homeopáticos, pueden ser útiles para mantener la humedad de las membranas.

Para las congestiones bronquiales y pulmonares, así como en las infecciones nasales más profundas, pruebe el drenaje postural. Es una terapia sencilla de antaño que funciona de maravilla. Aplique un paño caliente o una bolsa de agua caliente en el pecho hasta 20 minutos. Luego haga el drenaje postural colocando la cara hacia abajo con la mitad superior del cuerpo fuera de la cama, utilice los antebrazos para apoyarse. Mantenga la postura entre 5 y 15 minutos, mientras tose y expulsa en una palangana o un periódico en el suelo. Haga esto dos veces al día siempre que haya una congestión considerable de las vías respiratorias.

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