Las fragancias parecen algo maravilloso dentro del mundo de los productos de belleza. Pues, ¿a quién no le gustaría que su cabello tenga un olor a paraíso tropical? Lamentablemente, no todas las fragancias son iguales. Algunos productos se aromatizan con aceites esenciales puros o sintéticos inocuos, mientras que otros utilizan ingredientes cuestionables bajo el vago término de “fragancia”. 

Como amante de los productos de belleza y cuidado de la piel puros y no tóxicos, me gustaría compartir mi punto de vista sobre las fragancias añadidas, si todas deberían considerarse malas y cómo puede elegir un aroma que sea inocuo para usted y su cuerpo. 

¿Qué es la fragancia?

Entonces, ¿qué es exactamente una “fragancia”? Según la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés), la fragancia es una “combinación de sustancias químicas que le da a cada perfume o colonia (incluidos los que se usan en otros productos) su aroma característico”.

Las fragancias añadidas vienen incorporadas en productos de cuidado personal como los champús, los jabones, los protectores solares, los desodorantes, las lociones, el maquillaje, etc. En el reverso de los envases encontrará estas fragancias etiquetadas como “fragancia”, “perfume”, “parfum”, “mezcla de aceites esenciales” o “aroma”.

Si se pregunta si estas etiquetas resultan demasiado generales, ese es precisamente el problema que tienen muchos consumidores. La FDA considera que las fragancias son un “secreto comercial”, lo que significa que las marcas no están obligadas desde el punto de vista legal a revelar sus ingredientes de forma individual en las etiquetas. 

Esto ha provocado cierta preocupación en muchas personas que quieren evitar los alérgenos y otras sustancias químicas que pueden perjudicar su salud. Esta falta de transparencia ha hecho que muchas marcas se salgan con la suya al incluir sustancias químicas tóxicas en sus aromas, algunas de las cuales se han relacionado con el cáncer, los trastornos hormonales, los problemas de desarrollo, la sensibilidad cutánea, entre otros. 

Si usted es una persona como yo que tiene la piel sensible, saber qué fragancias hay en sus productos de belleza es esencial. Antes de comenzar mi etapa no tóxica, tuve numerosos brotes y sarpullidos a causa de productos de belleza y para el cuidado de la piel con “fragancias” misteriosas. 

Hace poco fui a un viaje en el que tuve un dolor de cabeza imprevisto a causa de los productos de baño con aromas artificiales. ¡Todo esto demuestra que nunca se sabe dónde se esconden estas fragancias! 

¿Son malas todas las fragancias? 

Tal vez crea que mi opinión es que “todas las fragancias son malas”. Sin embargo, ¡no es exactamente así! Creo que existen excelentes marcas con fragancias frescas y seguras. De hecho, hay muchas ventajas a la hora de disfrutar de las fragancias, como por ejemplo:

  • Sentirse fresco y limpio
  • Mejorar el estado de ánimo
  • Aromaterapia
  • Aumentar la confianza en uno mismo
  • Un olor característico y exclusivo para uno

No obstante, es importante tener en cuenta que el uso de perfumes tóxicos repletos de sustancias químicas tiene sus contras, entre ellos:

  • Alergias
  • Dolores de cabeza
  • Problemas respiratorios 
  • Alteraciones hormonales 
  • Falta de concentración 
  • Daños ambientales 

Ingredientes de las fragancias que hay que detectar 

Teniendo todo esto en cuenta, deberíamos informarnos sobre las fragancias añadidas en nuestros productos de belleza y cosméticos preferidos. ¿Pero cómo sabemos exactamente cuáles son buenas y cuáles son malas? 

Lo primero y más importante es que, al comprar un producto nuevo, siempre hay que fijarse en la etiqueta. Si una marca esconde sus ingredientes tras la palabra “fragancia”, hay motivos para preocuparse. 

En mi opinión, tenemos todo el derecho a conocer los ingredientes de los productos que usamos. Es posible que algunas marcas presenten su mezcla aromática con una larga lista de ingredientes, lo que puede parecer alarmante, pero no por eso quiere decir que sean “impuros”. 

Si una marca decide ser transparente sobre los ingredientes de sus fragancias, ¡eso es muy bueno! Sin embargo, ese es solo el primer paso. A partir de ahí, deberá investigar un poco para ver si su fragancia es realmente segura. En caso de duda, opte por productos sin fragancia. A continuación, enumeraré algunos de los ingredientes más tóxicos que se encuentran en las fragancias y por qué debería evitarlos por cuestiones de salud. 

Ftalatos

Una sustancia química que se encuentra presente en muchas fragancias sintéticas son los ftalatos, que aparecieron por primera vez en la década de 1930 y, desde entonces, se han empleado en infinidad de materiales, desde plásticos de PVC hasta disolventes. 

Por si esto no fuera ya preocupante, en un estudio realizado en el año 2000 se descubrieron niveles anormalmente altos de ftalatos en la sangre de los sujetos humanos. Desde entonces, los estudios han descubierto que también pueden ejercer un impacto negativo en el sistema reproductivo y provocar asma y alergias. En la actualidad, podemos encontrar estas molestas sustancias químicas no solo en nuestra fragancia preferida, sino también en esmaltes de uñas, pinturas, ambientadores, velas, vinilos, juguetes para niños, etc.

Estireno

Según los CDC, el estireno es una sustancia química que se emplea para fabricar muchos productos, como el látex y el caucho sintético. Algunos de los productos cotidianos en los que se encuentra el estireno son los envases de plástico, los vasos desechables, los aislantes y, por supuesto, ¡las fragancias!

El Programa Nacional de Toxicología y la Academia Nacional de Ciencias incluso declararon que el estireno es un agente cancerígeno humano anticipado. Los estudios demuestran que las personas expuestas a grandes cantidades pueden sufrir irritaciones oculares, problemas respiratorios e incluso daños en el sistema nervioso.

Benzaldehído

Si alguna vez ha percibido un olor a almendras agridulces en sus cosméticos o productos de cuidado personal, es posible que se trate de un líquido aceitoso e incoloro llamado benzaldehído. Aunque es posible que desprenda un olor agradable, se trata de una sustancia química presente en las fragancias añadidas que conviene evitar. 

El benzaldehído, que se encuentra en perfumes, champús y productos de baño, es tóxico cuando se respira o entra en contacto con la piel. No solo puede irritar la nariz y la garganta provocando dificultad para respirar y tos, sino que también puede provocar erupciones con picazón e inflamación de los ojos.

Cloruro de metileno

Prohibido por la FDA en 1989 por sus efectos tóxicos graves, el cloruro de metileno sigue presente en productos cuyas etiquetas indican “fragancia” como ingrediente. Aún se puede encontrar en champús, perfumes y colonias, entre otros. 

Hoy en día, se considera una de las sustancias químicas más comunes presentes en los productos con fragancia, a pesar de que puede provocar dolores de cabeza, fatiga, irritación ocular y cutánea y daños en el sistema nervioso central.

Acetato de bencilo

¿A quién no le gusta el aroma dulce y floral del jazmín? Quizá le sorprenda saber que el olor a jazmín de algunos productos no es en realidad jazmín, sino un éster aromático alifático que se denomina acetato de bencilo. 

El acetato de bencilo y el linalol (otra sustancia química que hay que evitar en las fragancias) son los principales ingredientes que se emplean en los aceites de jazmín sintéticos. Se encuentran en una gran cantidad de productos, como perfumes, champús, ambientadores, detergentes, lacas y muchos más. 

El problema es que es un agente cancerígeno relacionado con el cáncer de páncreas, así como una sustancia que puede irritar los ojos y provocar problemas respiratorios y tos. También se absorbe directamente en la piel, lo que puede producir graves efectos sistémicos. 

Cetona de almizcle

Otro ingrediente sintético nocivo que está presente en muchas fragancias modernas es la cetona de almizcle. El almizcle es una fragancia popular que desprende un olor suave, cálido y dulce cuando se combina con otras fragancias añadidas. ¿Cuál es el problema? El almizcle en cuestión no es un almizcle de verdad. 

La cetona de almizcle, un almizcle sintético, se encuentra presente en la mayoría de las fragancias, ya que su producción es mucho más barata que la del producto real. Algunas personas pueden sufrir dermatitis por contacto debido a la cetona de almizcle, mientras que otras no experimentan ningún efecto. Sin embargo, ¡esto no significa que sea inocua! 

Las sustancias como la cetona de almizcle se acumulan en el cuerpo durante un período de tiempo y se depositan en el tejido graso. En los últimos diez años, las investigaciones han demostrado que la cetona de almizcle está presente en la leche materna, la grasa corporal y la sangre, entre otros. ¿Cuál es el asunto? ¡No es conveniente inhalar esta sustancia! 

Fragancias de aceites esenciales 

Ahora bien, es posible que se pregunte dónde entran en juego los aceites esenciales en todo esto. ¿No son una opción de fragancia más inocua y saludable? La respuesta es sí, ¡sobre todo si son orgánicos! No obstante, algunos aceites esenciales pueden provocar irritación según la persona. 

Una reacción común provocada por los aceites esenciales es la dermatitis por contacto, que puede presentarse en forma de erupción cutánea. Algunos aceites esenciales que pueden causar dermatitis de contacto alérgica son:

  • Ylang-ylang
  • Zacate limón
  • Corteza de canela
  • Árbol del té
  • Jazmín 
  • Bálsamo del Perú
  • Trébol
  • Sándalo 

En lo personal, me encantan los aceites esenciales, sobre todo en mis productos de belleza. Sin embargo, lamentablemente he tenido algunos brotes ocasionales por culpa de ellos. He aprendido a probar siempre un producto en mi antebrazo antes de usarlo en otras partes del cuerpo. Esto me ha salvado del riesgo de sufrir posibles brotes graves.

Reflexiones finales sobre las fragancias

¡Las fragancias añadidas pueden resultar muy útiles a la hora de ayudarnos a oler y a sentirnos mejor! Sin embargo, algunas de ellas pueden causar más perjuicio que beneficio.

Muchas empresas que no son transparentes en lo relativo a las fragancias emplean sustancias químicas tóxicas, que pueden estar relacionadas con problemas de salud, sobre todo para quienes sufren de alergias. 

Por el bien de nuestra salud, no creo que debamos confiar en ninguna marca que oculte los ingredientes aromáticos bajo el término general de “fragancia”. Si tiene alguna duda sobre un producto que incluye fragancia, use un recurso útil como la aplicación ThinkDirty o la base de datos EWG Skin Deep para obtener más información acerca de la toxicidad del producto. 

Incluso si ha encontrado un aceite sintético o esencial inocuo, siempre recomiendo que primero lo pruebe en una parte de la piel para que se asegure de no sufrir una reacción alérgica. Así que, en conclusión, no todas las fragancias son perjudiciales, ¡pero quizá haya algunas que deba descartar!